Especialistas tradicionales mesoamericanos: otra visión de la realidad

Para hablar de “especialistas médicos tradicionales” en las culturas mesoamericanas actuales, tenemos que recurrir a los estudios sobre curanderos de la Colonia. Los principios de las prácticas empleadas por el curandero colonial, extrapolables a la medicina tradicional actual heredera de parte de la medicina prehispánica, eran: primero, recurrir a la ceremonia curativa y, segundo, el profundo lazo entre médico y paciente.

Especialistas tradicionales mesoamericanos: otra visión de la realidad
La Historia de la Medicina en México: la gente en demanda de la salud. Diego Rivera. Hospital de la Raza. México.

El curandero colonial procedía por lo general de grupos mestizos en los que creencias tradicionales se fusionaban con aquellas traídas por los españoles.

Su área era la psíquica, determinando la curación del mal, sobre todo cuando la causa era de origen sobrenatural. Al igual que la medicina tradicional de hoy día, se basaba en el empirismo de la herbolaria y en el aspecto mágico que funcionaba de terapia psicosomática.

Los curanderos podían, además, provocar la enfermedad, constituyendo un elemento de seguridad psicológica en el grupo, manteniéndose de forma prioritaria en los ambientes rurales, ya que la sociedad urbana recurría al médico.

A lo anterior se añade el factor económico, conscientes de su relevante papel, incorporaban técnicas y conocimientos de otros grupos, en un proceso sincrético, en el que añadía por ejemplo la divinidad y el santoral católico con el fin de adaptarse a la ideología dominante y preservar su oficio.

Si como antropólogos, etnógrafos, médicos e historiadores acudimos hoy día a las comunidades indígenas, nos encontraremos una situación de pluralismo médico donde varias instituciones que tienen la tarea de interpretar y resolver la sociedad coexisten, generando conflictos en relación con la pretensión que tiene la biomedicina desde una situación jerárquica de superioridad económica y estructural.

La medicina tradicional actual recoge dentro de las curas de los vientos, del susto, de la pérdida del alma, etc., una serie de conjuros e invocaciones cuya estructura, aunque varía en el tiempo, se mantiene.

El documento de la OMS (2002-2005) sobre la medicina tradicional califica a la medicina indígena como integrante de los sistemas tradicionales, en función de las circunstancias históricas y  creencias culturales.

El médico tradicional o curandero es el intermediario entre los seres mágicos, la divinidad y el enfermo. La comunicación con el mundo sobrenatural se realiza con el fin de solicitar la curación. Los más conocidos en el Valle de México son:

1º Adivinadores: descubren  el origen de la enfermedad a través del sueño, el humo del tabaco, velas, incienso, del pulso, del reflejo en el agua etc. La adivinación por medio de la lectura del maíz consiste en lanzar granos de maíz en pares o en número de 13 (después de rezarles y haber hecho una cruz con ellos) a una mesa o el suelo. Uno de los granos representa al paciente, según su posición, se diagnostica la enfermedad.

2º Rezanderos: a través del ensalmo y la oración tienen comunicación directa con la divinidad o los seres mágicos. Suelen tener cargos religiosos.

3º Yerberos: manejan la herbolaria desde tiempos pretéritos. Preparan  infusiones, pomadas, cremas, aceites y más remedios basados en remedios naturales para curar o prevenir la enfermedad. Hacen las limpias, curan “el mal de ojo”, “los aires”, “el empacho” y “el espanto”.

4º Sobadores y hueseros: los hueseros atienden luxaciones, fracturas, dolor de articulaciones, esguinces y torceduras. Los sobadores manipulan ciertas malformaciones, sobando el miembro afectado empleando pomadas, ungüentos etc.

5º Parteras: son mujeres que se encargan de la salud de la madre y el niño.

6º Chupadores: extraen la “mala sangre”, aquella que puede estar dañada o también al  recibir el enfermo un fuerte golpe. Enjuagándose la boca con aguardiente o mezcal, succionan la parte dolorida, escupiendo la sangre en un recipiente hasta que se elimina el mal, enterrándola en un lugar cercano.

7º Graniceros: aquellos dotados de poderes que les permiten controlar el tiempo atmosférico y curar a las personas. Se piensa que pueden transformarse en fenómenos meteorológicos, recibir revelaciones de “seres espirituales”, viajar ensueños o contener en esos estados a seres sobrenaturales. La mayoría han sido golpeados por un rayo, lo que los hace tener una mayor jerarquía sobre otros que son señalados en sueños o a partir de una grave enfermedad. Controlan el tiempo atmosférico siendo herederos de una tradición que se ha transmitido de generación en generación en Mesoamérica.

En resumen, todos ellos son personas que se encargan de resolver situaciones muy concretas en un mundo por lo general rural que mantiene la tradición, muchos sufren una muerte ritual y una vuelta a la vida con poderes que son en parte mágicos comunicándose con el más allá, lo que les otorga en la sociedad un rol de privilegio.