Aitor Arregi, un exjugador de Alavés y Villarreal, nos habla de su pasado albiazul

Los aficionados alavesistas, tan acostumbrados a altibajos en el equipo a lo largo de la historia del club, recordarán con satisfacción uno de los momentos más bonitos vividos en Mendizorroza cuando, en la temporada 1994-95, se consiguió el esperado ascenso a Segunda División.

Aitor Arregi, un exjugador de Alavés y Villarreal, nos habla de su pasado albiazul
Aitor Arregi, un exjugador de Alavés y Villarreal, nos habla de su pasado albiazul. Fuente: deportivoalaves.com

En las filas de aquel equipo protagonista de aquella gesta estaba un lateral izquierdo que había llegado de Guetaria para defender los colores albiazules. Nacido en Elgoibar el 11 de enero de 1971, se formó en las categorías inferiores de su pueblo, hasta la incorporación al Deportivo Alavés en la temporada 1991-92.

Trayectoria deportiva de Aitor Arregi

Se formó en la cantera del Elgoibar, el equipo de su pueblo natal. En la temporada 1990-91, dio el salto a Tercera División con el mismo equipo. Su habilidad en el lateral izquierdo y sus subidas rápidas al ataque, junto a sus maravillosos centros, hicieron que abandonase pronto esas carreras en el estadio de Mintxeta para firmar por el Deportivo Alavés. Justo a la temporada siguiente a su debut en Tercera, se incorporaba a la disciplina albiazul, en el verano de 1992. Cuatro años después de llegar a Mendizorroza, se produjo el ascenso del equipo a Segunda División.

Equipo del Deportivo, con Aitor Arregui en sus filas, que consiguió el ascenso a Segunda División, en la temporada 1994-95. Fuente: deportivoalaves.com
Equipo del Deportivo, con Aitor Arregui en sus filas, que consiguió el ascenso a Segunda División, en la temporada 1994-95. Fuente: deportivoalaves.com

Pero esa circunstancia no le daría la alegría esperada. En su debut en esa categoría, precisamente frente al Villarreal CF, se produjo una derrota por cero a dos en Vitoria. La consecuencia fue que Javier Menéndez, Cudi, se hiciese con la titularidad en ese puesto de lateral izquierdo, casi hasta final de la temporada.

Debido a la falta de partidos disputados, abandonó el equipo albiazul para fichar por el Eibar. Tan sólo estuvo allí una temporada y el Villarreal se fijó en él y le contrató en la temporada 1996-97. Allí vivió la época dorada del submarino amarillo. Fue protagonista en los dos ascensos a Primera Divisón, en las temporadas 1997-98 (el mismo año que ascendía el Deportivo Alavés de Mané) y 1999-2000 (segundo ascenso, tras descender en su primera participación en Primera).

Aitor Arregui, con la camiseta del Villarreal CF. Fuente: villarrealcf.es
Aitor Arregui, con la camiseta del Villarreal CF. Fuente: villarrealcf.es

Debutó en Primera frente al Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Fue la primera jornada y el equipo castellonense acabó derrotado por 4-1. El fichaje de Rodolfo Arruabarrena por parte del Villarreal supuso la salida de Aitor del equipo amarillo.

Una vez libre, fichó por el equipo del Elche CF, que militaba en Segunda División. Después de una temporada en la que estuvieron a punto de descender, empezó su segunda temporada con el equipo ilicitano pero, después de la primera jornada, fichó por el Burgos, recién ascendido a Segunda, donde se retiró al terminar la temporada. En definitiva, doce años demostrando su pundonor y coraje en el campo, defendiendo las diferentes camisetas que tuvo que lucir en cada momento.

Entrevista con motivo del Alavés-Villarreal

Con motivo del encuentro que este fin de semana disputarán el Deportivo Alavés y el Villarreal, en Mendizorroza, han entrevistado a Aitor Arregui, jugador que defendió los colores de ambos equipos, en su restaurante de Guetaria.

Aitor Arregui, con la camiseta albiazul del número 3, en su restaurante de Guetaria. Fuente: deportivoalaves.com
Aitor Arregui, con la camiseta albiazul del número 3, en su restaurante de Guetaria. Fuente: deportivoalaves.com

Empezó diciendo que “para mí, va a ser un encuentro bonito, porque son dos ciudades en las que disfruté mucho”. También comentaba que los aficionados de ambos equipos no se dan cuenta de lo que han hecho estos dos clubes, equipos modestos que han resurgido para llegar a donde están: “Dos equipos que están en Primera y que no hubiesen soñado con hacer lo que han hecho”.

Hablando de su llegada al equipo albiazul decía: “Llegué con pelo y me marché calvo, vine muy ilusionado porque llegaba de un pueblo a una ciudad, salía de Guetaria para ir a un club que tenía ansias de volver a ser lo que era”. Comentaba que había oído hablar de jugadores míticos en Vitoria, como Primi, y soñaba en volver a repetir esos éxitos para llegar otra vez a Primera. “Nos costó cuatro años poder llegar a Segunda División”, decía con nostalgia.

Aitor Arregui, celebrando el ascenso con Manolo Serrano. Fuente: deportivoalaves.com
Aitor Arregui, celebrando el ascenso con Manolo Serrano. Fuente: deportivoalaves.com

Mostrando la camiseta albiazul con el número tres a la espalda dijo: “Antes había que ganarse los números que llevabas en la camiseta, y cada vez que veo este 3, me acuerdo de los esfuerzos que había que pasar para ganarlo. Uno no se levantaba por las mañanas con ese número a la espalda. Había que luchar para conseguirlo”. Siguiendo con el tema del dorsal, recordaba cuando oía en los vestuarios, antes de saltar al campo, la voz del entrenador cantando los números y jugadores que iban a formar la alineación. Era una manera de motivar al jugador.

Celebrando el ascenso, en el jacuzzi de los vestuarios. Fuente: deportivoalaves.com
Celebrando el ascenso, en el jacuzzi de los vestuarios. Fuente: deportivoalaves.com

Se emocionaba al recordar el partido frente a Las Palmas, que supuso el ascenso a Segunda: “Aquella invasión de aficionados al campo de Mendizorroza fue muy bonita”. Hablando de la afición, recordaba con cariño: “Me acuerdo mucho de la General, donde había mucha gente con la que incluso hoy en día seguimos juntándonos en la Sociedad Irrintzi, de Vitoria, para recordar esos bonitos momentos”. También recordaba cómo se maravillaban los equipos que venían a Mendizorroza, cuando escuchaban el unánime ruido de llaves agitadas en Navidad al ritmo de los villancicos para animar al equipo. “Elegíamos el campo, buscando la General a favor nuestro”, comentaba Aitor en ese momento de la entrevista.

Cuando asiste a algún partido en Mendi, se queda maravillado del ambiente que existe en las gradas. Se asombra al comentar cómo se anima desde el minuto uno al noventa y decía que, cuando iba con su hijo, éste le decía: “Aita, yo quiero ir a esa grada, detrás de la portería”.

Hablando de su restaurante, decía que se ha criado en ese ambiente. Era la casa de su padre y él estudiaba allí, entre las mesas, cuando iba al colegio. Y es la casa donde se ha criado y donde hacía la vida.

Manu García y Adrián López, disputando un balón en el partido Alavés vs Villarreal CF, de la temporada pasada. Fuente: deportivoalaves.com
Manu García y Adrián López, disputando un balón en el partido Alavés vs Villarreal CF, de la temporada pasada. Fuente: deportivoalaves.com

En la parte final de la entrevista dijo, comentando el gol de Guzmán Casaseca en Jaén, que supuso la permanencia en Segunda División: “Me alegré mucho cuando los jugadores del Deportivo Alavés vinieron a mi restaurante a celebrar el logro conseguido. Muchos bonitos momentos que vivió el equipo albiazul se celebraban en el restaurante y agradecí el detalle”. Llegó a decir que ese fue el primer gol de Primera, porque el no descender ese día supuso poder llegar a Primera después.

Para terminar, comentaba con orgullo: "Las vivencias emocionales que tuve con ese equipo no se pueden borrar. Cuando me vienen recuerdos a la memoria, son cosas muy positivas y estoy muy agradecido a todo lo que me han dado emocionalmente toda la gente de Vitoria”. Incluso, se permitió una graciosa frase que le dijo un amigo: “Con lo mal que le has dado al balón y lo bien que te ha tratado la gente”. En definitiva, una entrevista cariñosa y que trae muchos recuerdos bonitos a la parroquia alavesista.