Wayne Rooney no pudo parar al Manchester United

En la visita de Rooney a Old Trafford, Manchester United venció al Everton por 4-0. con goles de Antonio Valencia, Henrikh Mkhitaryan, Romelu Lukaku y Anthony Martial.

Wayne Rooney no pudo parar al Manchester United
Manchester United suma 13 puntos en cinco jornadas | Foto: @ManUtd
Manchester United
4 0
Everton
Manchester United: De Gea; Valencia, Baily, Jones, Young; Fellaini, Matic, Mata (Herrera, min. 76), Mkhitaryan (Martial, min. 88), Rashford (Lingard, min.60); Lukaku.
Everton: Pickford; Baines, Keane, Williams, Jagielka; Martina, Schneiderlin, Gueye (Calvert-Lewin, min. 76), Davies (Sandro, min 65); Sigurdsson y Rooney (Mirallas, min. 82).
MARCADOR: 1-0, min. 3, Valencia. 2-0, min. 82, Mkhitaryan. 3-0, min. 89, Lukaku. 4-0, Martial, min. 92.
ÁRBITRO: Andre Marriner. Amonestó a Williams (min. 64) y Bailly (min. 82).
INCIDENCIAS: Quinta jornada de la Premier League. Partido jugado en Old Trafford. 75.042 espectadores.

559 partidos jugados. 253 goles y 145 asistencias. 18 títulos, incluyendo una UEFA Champions League, cinco Premier League, una FA Cup, cuatro EFL Cup, un Mundial de Clubes, una UEFA Europa League y cinco Community Shield. Máximo goleador histórico del club. Importancia dentro y fuera de la cancha. Eso ha sido la carrera de Wayne Rooney en el Manchester United, el pasó de una auténtica leyenda por el verde césped de Old Trafford

Aquel hijo pródigo que llego proveniente del Everton, en la temporada 2004/05 por una suma de £25.6 millones, se convirtió en un ídolo histórico para el club, siendo el máximo goleador luego de superar a Sir Bobby Charlton. Sólo tenía 18 años y una inmensa carrera por delante, al llegar a Old Trafford, pero la confianza que Sir Alex Ferguson depositaba en él era tan grande como su futuro.

Su debut demostró lo que el porvenir le depararía con la camiseta de los 'Red Devils', marcando un 'triplete' y dando una asistencia ante el Fenerbahçe, por UEFA Champions League, siendo el jugador más joven en marcar tres goles en el torneo europeo. Los años le dieron la importancia que terminó tiendo, convirtiéndose en símbolo del Manchester United. Hablar del club de Old Trafford es hablar de Wayne Rooney, y su última temporada en la institución así lo demostró.

Wayne Rooney durante su última temporada en el United | Foto: @ManUtd
Wayne Rooney durante su última temporada en el United | Foto: @ManUtd

Pese a rumores de una mala relación con José Mourinho, lo cierto es que, para el entrenador portugués, el futbolista ya no era una prioridad, apostando a la renovación del equipo, con mucha juventud. El 6 de noviembre del año pasado se convirtió en el tercer jugador en la historia de la Premier League en llegar a 100 asistencias, el 24 del mismo mes superó a Ruud Van Nistelrooy como máximo goleador del United en competiciones europeas, con 39 goles, y el 7 de junio de este año, Rooney marcó frente al Reading, igualando así a Sir Bobby Charlton como máximo goleador histórico del club, con 249 goles en 543 partidos. Unos días después, logró finalmente superarlo, alcanzando los 250 goles y recibiendo una distinción especial de manos del propio Charlton.

No había una mejor despedida posible que haberse convertido en el líder de todos los récords, por lo que Wayne decidió cumplir su promesa de regresar al Everton, el club que lo había visto nacer. En busca de nuevos desafíos, Rooney se colocó la camiseta de los 'Tofees' para devolverlo a las grandes citas europeas. Dato curioso fue que el futbolista logró llegar a 200 goles en Premier League justo contra el Manchester City, el eterno rival de su United.

El enfrentamiento ante los 'Red Devils' en la Premier League iba a ser inevitable, el calendario lo marcaba. Y ese día llegó, curiosamente en Old Trafford, escenario de las mejores hazañas de Rooney, la vuelta del hijo pródigo a su segundo hogar. José Mourinho había declarado en la semana que el público le mostraría al futbolista el respeto que se merece como leyenda de la institución, y así fue, todos los aficionados aplaudieron de pie a uno de los últimos grandes jugadores que continúan activos y que rememoran las mejores épocas del United.

Rooney enfrentó a sus antiguos compañeros | Foto: @ManUtd
Rooney enfrentó a sus antiguos compañeros | Foto: @ManUtd

Pasado el homenaje, hubo un partido que jugar. Habiendo apelado a la rotación de algunos nombres durante la semana, en el duelo de UEFA Champions League, y con la lesión de Paul Pogba en ese preciso partido, José Mourinho tuvo que acudir al banquillo para completar una alineación que ya parece la elegida para la Premier League. Ashley Young aparecío por el lateral izquierdo, mientras que Marouane Fellaini reemplazó al mediocampista francés. Anthony Martial descansaba y Marcus Rashford saltó al campo de juego para apelar a su sociedad con Romelu Lukaku, goleador del equipo y ex Everton.

Y ya a los 3' se cumplió el pronóstico de gran partido, ya que bajo la inmensa lluvia que azotaba Old Trafford, Nemanja Matic cambió el balón de frente, de izquierda a derecha para el capitán del United, Antonio Valencia, quien en vez de recibirlo decidió rematar a portería y, de volea, clavó su remate contra la red para que los locales se pusieran arriba en el marcador a sólo instantes de comenzado el encuentro. La presión del Manchester United se hacía insoportable en las primeras líneas de un Everton que no lograba hacer pie en el mediocampo para generar peligro de cara a la portería defendida por De Gea.

Los minutos corrieron y ya por la mitad de la primera etapa, la visita logró acomodarse un poco mejor en el campo e imponer presencia para intentar no dejar jugar a un local que esperar recuperar y salir rápido de contragolpe, para encontrar mal parado a un equipo que tenía que ir a buscar el empate. Con esa premisa de juego, varias chances de gol se sucedieron a favor del United, sin mucho éxito, mientras que el Everton intentaba gibas aproximaciones, a excepción de un peligroso remate lejano de Wayne Rooney, que se fue cerca del poste derecho.

Romelu Lukaku desperdició una chance inmejorable de cara a Pickford, pero su remate muy exigido se marchó muy abierto. Sólo unos minutos después, Davies remataba de cabeza casi debajo del arco, forzando una sensacional salvada de David De Gea, Rooney capturó el rebote y marcó, pero todo estaba anulado por offside.

Los minutos pasaban, las ocasiones de gol eran esporádicas, y el primer tiempo se evaporó en nube que se cernía sobre el cielo de Old Trafford, pronosticando una segunda mitad muy atractiva. Justamente, en el inicio del complemento, Wayne Rooney volvió a contar con una chance inmejorable para igualar, pero De Gea realizó otra increíble intervención para impedirlo.

Llegando a la hora del partido, otra vez el guardameta español fue fundamental para mantener su valla intacta, está vez ante Sigurdsson. El Manchester United no lograba lastimar a su rival como lo había hecho durante la primera mitad, y Mourinho apelaba a Lingard para darle soluciones por la banda. Un error de Jagielka y Pickford le permitió a Juan Mata tener una oportunidad de tiro libre frente a la portería, pero el remate fue repelido por el poste derecho.

Faltando diez minutos para el tiempo cumplido, Ronald Koeman decidió sentar a Rooney en el banquillo, recibiendo la ovación de todo el público presente. Sólo unos minutos después, un error en la defensa le dejo el balón en los pies de Lukaku, quien abrió el juego para Mkhitaryan, y el armenio no falló. Al caer estaba el tercer gol, como para aumentar la cuenta de un Manchester United que ama los minutos finales para definir sus partidos y golear a sus rivales. Una segunda jugada, posterior a un tiro libre de Lukaku, volvió a caer en los pies del belga, quien definió para su quinto gol en cinco partidos con la camiseta de los 'Red Devils', siendo él quien cumplió con la ley del ex, en lugar de Rooney.

Romelu Lukaku es el goleador del equipo | Foto: @ManUtd
Romelu Lukaku es el goleador del equipo | Foto: @ManUtd

Ya en los instantes finales del partido, Anthony Martial realizó una gran jugada individual dentro del área, Morgan Schneiderlin no llegó a sacar su mano izquierda y el árbitro sancionó pena máxima, que el propio francés cambió por gol para que el 4-0 fuera el resultado definitivo, dándole al Manchester United los tres puntos que lo dejan como líder de la Premier League, junto al Manchester City, sus vecinos.