Daniel Ricciardo, la única alternativa de 2017

El australiano comenzó muy flojo la temporada pero, desde el Gran Premio de España, su trayectoria ha sido sorprendentemente ascendente. Analizamos a fondo todos los datos y resultados.

Daniel Ricciardo, la única alternativa de 2017
Daniel Ricciardo es el piloto que, sin hacer ruido, aguanta el ritmo a los favoritos | Fuente: Getty

Si hay algo que nadie puede discutir sobre Daniel Ricciardo es su peculiar carisma, ese mismo que le convierte en la sonrisa del paddock. Divertido, distendido y siempre bromista, han sido escasas las ocasiones en que se ha podido ver al australiano de mal humor en los circuitos. Es posible que sea el piloto que menos haters tenga actualmente en la parrilla de Fórmula 1. 

Sin embargo, detrás de esa sonrisa incansable se esconde un lobo que, más que con piel de cordero, se enfunda con el mono de Red Bull y hace de su trabajo, su pasión. Claro que no es el único animal salvaje con adicción a la gasolina que se esconde en ese box. Existe otro felino, un poco más joven, que también está sediento de victorias. Sin embargo, tener a dos bestias en la misma jaula hace que salten, de vez en cuando, chispas. 

Daniel Ricciardo, la sonrisa del paddock | Fuente: Getty Images
Daniel Ricciardo, la sonrisa del paddock | Fuente: Getty Images

A continuación analizamos los datos de lo que ha sido la temporada 2017 -hasta el momento- de Daniel Ricciardo:

AUS, CHI, BAH (22 pts. de 75 posibles)

Lo cierto es que el comienzo de temporada para el australiano fue un poco decepcionante. Con un abandono en su carrera de casa, un cuarto puesto en China -tras verse superado por Max, que salía en 16º posición- y un flojo fin de semana en Bahréin -terminando en quinto lugar-, el de Red Bull se quedó bastante atrás en la tabla de pilotos. La única carrera de estas tres que terminaron ambos fue la de China, ocasión en la que Max terminó en el podio y Daniel se tuvo que conformar con un cuarto que supo a poco.

Ricciardo, concentrado en el box | Fuente: Getty
Ricciardo, concentrado en el box | Fuente: Getty

RUS, ESP, MON (30/75 pts. posibles)

Con la llegada del Gran Circo al circuito de Sochi, en Rusia, la situación no mejoró para Ricciardo. Firmó otro abandono en el trazado ruso y la temporada se auguraba complicada para el equipo con dos abandonos de Daniel y uno de Max en las cuatro primeras carreras del año. Sin embargo, la suerte cambió completamente para el australiano con la llegada de la Fórmula 1 a Europa. En España terminó tercero tras realizar una buena carrera y mantener a raya al Ferrari de Räikkönen. También sorprendería en el Gran Premio de Mónaco, donde logró subirse de nuevo al podio (3º). Esta última fue la única carrera de las tres en la que terminaron ambos y, esta vez, la balanza se inclinó a favor de Daniel.

Daniel volando sobre las calles de Montecarlo | Fuente: Getty
Daniel volando sobre las calles de Montecarlo | Fuente: Getty

CAN, AZE, AUS (55/75 pts. posibles)

Ricciardo continuaba enchufado cuando pisó el trazado Gilles Villeneuve en Canadá y consiguió su tercer podio consecutivo en 2017. Cuando parecía que la suerte estaba a punto de acabársele, la carambola del Gran Premio de Azerbaiyán -el más emocionante en lo que va de año- hizo que lograse una impresionante victoria saliendo desde, nada más y nada menos, el décimo lugar. En Austria conseguiría su quinto podio consecutivo de la temporada, al firmar otro tercer puesto que le supo a victoria.

Estas tres carreras, en las que firmó dos terceros puestos y una victoria, han sido la mejor racha de 2017 para el australiano, logrando 55 puntos de 75 posibles. Peor suerte tuvo su compañero de equipo, Verstappen, que cerró estas citas con tres abandonos consecutivos. 

Ricciardo, pletórico en Azerbaiyán tras su victoria | Fuente: Getty
Ricciardo, pletórico en Azerbaiyán tras su victoria | Fuente: Getty

GBR, HUN, BEL (25/75 pts. posibles)

En Gran Bretaña, la buena racha de Ricciardo llegó a su fin. Con un problema en el monoplaza en la primera sesión de clasificación, vio comprometida su carrera. Sin embargo, una meritoria y sorprendente carrera le hizo terminar en quinta posición, justo por detrás de su compañero Verstappen, que comenzó y finalizó en ese mismo puesto.

Sería en Hungría donde saltarían chispas en el equipo austriaco por primera vez en toda la temporada. El buen rollo entre Daniel y Max parecía terminarse tras un incidente en la curva número 2 del trazado de Hungaroring, tras salir ambos en la tercera línea de parrilla. En ese accidente, Verstappen se llevaba puesto a Ricciardo y dejaba al australiano fuera de carrera. Aquella tarde, Max había conseguido apagar la incombustible sonrisa del paddock y la tensión fue más allá de la pista. Daniel se desahogaba delante de las cámaras ante lo que parecía inmadurez e indisciplina del joven holandés. Sin embargo, aunque muchos lo esperaban, la sangre no llegó al río. El parón de verano y la -previsible- intervención del equipo, hicieron posible un borrón y cuenta nueva entre los dos jóvenes pilotos. 

Ya en Bélgica y con las pilas cargadas, Daniel volvió a demostrar cuál era su sitio y logró otro podio más tras finalizar en tercera posición. Por su parte, el gafe de Max continuaba y marcaba otro estrepitoso cero en su casillero después de que su Red Bull sufriese problemas mecánicos. 

El de Red Bull trazando la curva 9 del circuito de Spa | Fuente: Getty
El de Red Bull trazando la curva 9 del circuito de Spa | Fuente: Getty

ITA (4º, 12 pts.) - Piloto del día tras una carrera a la remontada

Con la llegada de septiembre, la Fórmula 1 hizo escala en el mítico trazado de Monza. Allí, las cosas partían malas para el equipo de la bebida energética: sus dos coches acumulaban grandes penalizaciones tras sustituir diferentes componentes de las unidades de potencia de ambos monoplazas. Así, tras haberse clasificado en segunda (Max) y tercera (Daniel) posición, los de Red Bull se vieron relegados al 13º y al 16º, respectivamente.

Una vez se apagaron los semáforos y dio comienzo la carrera, el australiano se erigió protagonista del gran premio tras remontar desde la 16ª plaza hasta la cuarta y fue elegido por los aficionados 'Piloto del Día' con varios adelantamientos de la vieja escuela que sorprendieron a todos los tiffosi de las gradas. Max terminó, tras un toque con Massa en las primeras vueltas, en décima posición. 

Daniel juega con una de las cámaras de la FOM durante los Libres de Italia | Fuente: Getty
Daniel juega con una de las cámaras de la FOM durante los Libres de Italia | Fuente: Getty

A falta de siete carreras para que se dé por terminada la temporada, todo apunta a que Ricciardo terminará por encima de su compañero de equipo. No obstante, en Fórmula 1 todo puede suceder y la mala racha de Max podría traspasarse al australiano. Habrá que esperar hasta noviembre para analizar con detalle y de manera completa qué deparará este 2017 para el equipo Red Bull. El siguiente asalto será en Marina Bay, donde el próximo domingo tendrá lugar el Gran Premio de Singapur, que cumple una década en el Gran Circo.

Balance entre compañeros

Son muchos los que claman la superioridad del joven holandés frente al australiano. Sin embargo, los números echan por tierra esa hipótesis. 

Si quitamos los resultados en los que alguno de los dos monoplazas no ha terminado la carrera, nos quedamos con cuatro carreras en las que han finalizado ambos: en China y Gran Bretaña ha sido Max quien ha terminado por delante de su compañero, mientras que Daniel ha hecho lo propio en Mónaco e Italia. Por tanto, en carrera, ambos están empatados por 2-2. Con abandonos incluidos, la balanza se inclina a favor de Daniel con un 8-5, aunque también hay que destacar que los seis abandonos de Max podrían igualarla. Ricciardo, por su parte, lleva justo la mitad, tres.

Mientras en clasificación es Max quien supera a Daniel por 9-4, en podios lo hace Daniel, que le supera por 6-1. Por tanto, los números demuestran que ambos son pilotos muy rápidos y tremendamente competitivos, si bien Verstappen destaca a una vuelta y Ricciardo por su ritmo en carrera -y por su regularidad a la hora de puntuar-.

Los abandonos han mermado en gran medida la posición de Max en el mundial de pilotos (6º con 68 puntos) mientras que Daniel se confirma como la única alternativa real de este mundial a los Mercedes y Ferrari. El australiano es 4º con 144 puntos, seis por encima del Ferrari de Kimi Räikkönen. 

Daniel bajo la lluvia | Fuente: Getty
Daniel bajo la lluvia | Fuente: Getty

Apuntando maneras desde sus inicios

Desde que fue promocionado a Red Bull allá por el año 2014, la trayectoria de Daniel Ricciardo no ha hecho más que subir como la espuma. En ese mismo año de debut en la escudería mayor de las bebidas energéticas, el australiano aplastó, nada más y nada menos, que a Sebastian Vettel -su compañero por aquel entonces-. Daniel finalizó el mundial en tercera posición, mostrándose como la alternativa a un equipo Mercedes indomable desde la primera carrera. Frente a ese tercer puesto y 238 puntos de Ricciardo, Vettel sólo pudo ser quinto con 167.

En 2015, se dio la vuelta a la tortilla. El equipo Red Bull no estuvo tan arriba como otros años y, de hecho, tuvo un rendimiento decepcionante durante gran parte del campeonato. Aún así, Daniil Kvyat le superó en la clasificación final del mundial con un 7º puesto y 95 puntos, aunque Daniel le siguió de cerca con el 8º puesto y 92 puntos.

En 2016, la tortilla dio una vuelta más y Ricciardo volvió a demostrar de qué pasta estaba hecho. De nuevo, volvió a mostrarse como la alternativa al equipo Mercedes, después de que el año pasado también arrasaran de principio a fin. El de Red Bull finalizó en el mundial de pilotos en 3º lugar con 256 puntos, dejando a su inmediato perseguidor a la friolera de 44 puntos. 

La silueta de un posible campeón del mundo | Fuente: Getty
La silueta del que podría ser en los próximos años campeón del mundo | Fuente: Getty

¿Volverá Ricciardo a ser la alternativa a los dos equipos dominantes en 2017? De momento ha conseguido superar a uno de los Ferrari, el de Räikkönen, a falta de siete carreras. De confirmarse este resultado un año más, Daniel demostrará que es uno de los mejores pilotos de la parrilla actual y que, si Red Bull consigue darle un monoplaza ganador, podrá ser campeón en los años venideros. La sonrisa del paddock que se transforma en lobo al vestirse con el mono de carreras, ansía su primera corona en el exigente y peligroso mundo de la Fórmula 1.