It: terror absoluto

El film basado en la obra de Stephen King logra ser bastante aterrador y supera a la producción de 1990

It: terror absoluto
Foto: Fotogramas.es

Si hay un topicazo claro en el cine de terror son los payasos. No hay persona a la que le aterrorice la idea de ser atacado por un payaso asesino. Si les tienes pánico, lo vas a pasar realmente mal con “It”, remake del clásico de 1990 basado en la obra de Stephen King.

Andrés Muschietti, director de la descafeinada “Mama” (2013), nos brinda una de las películas más terroríficas del año. Pese a que explota muchos recursos sencillos del cine de horror, logra dar bastante miedo, consiguiendo una obra muy original y que, sin duda, está a la altura de la novela del célebre escritor.

Hay un montón de elementos que hacen que “It”  funcione a la perfección. En primer lugar, su visión sobre la inocencia de los niños y su ternura hacen enganchar al espectador desde el minuto uno y que se sienta que está contemplando un filme de aventuras ochentero más que una cinta de terror. Poco a poco, la cinta va cogiendo un tono más y más oscuro, aunque lo hace sin ningún tipo de prisa.

Otra de sus cosas buenas es que, a diferencia de en otros largometrajes del género, en “It” sabes que va a haber un montón de sustos, pero no sabes cuándo van a ocurrir. Andrés Muschietti crea el clímax perfecto para mantenerte en tensión y, cuando el público se relaja y cree que todo ha pasado, es cuando viene el susto del bueno.

Si hubiese que definir en una sola palabra a esta obra de payasos asesinos, “inteligente” sería la palabra adecuada. El espectador entra a la sala pensando que va a ver más de lo mismo, y lo que no sabe es que la originalidad, el mal rollo y la angustia más profunda se apoderará de él.

 

Valoración: 4/5

Lo mejor: Sabe jugar con el espectador y provocar los sustos cuando menos se lo espera

Lo peor: Sus excesivos 135 minutos de metraje hacen que el clímax de tensión decaiga en algunas ocasiones