Crítica de 'Tadeo Jones 2', en busca de la gracia perdida

El nuevo filme de Enrique Gato carece de originalidad y, pese a su buena calidad de animación, se echa en falta un argumento de calidad.

Crítica de 'Tadeo Jones 2', en busca de la gracia perdida
Foto: Fotogramas.es

Tadeo Jones fue un personaje creado por Enrique Gato en 2001. Este personaje bebe de multitud de referencias, siendo una mezcla entre Tadeo Jones y Súperlopez. Su primera aventura se convirtió en el cortometraje más premiado de la historia de España. Sus pocos minutos de metraje eran bastante divertidos, y era de agradecer un producto tan original.

Con su salto al largometraje en 2012, Enrique Gato demostró que era una persona con mayor vocación por los cortos. Las Aventuras de Tadeo Jones no tenía mucha gracia, perdiendo toda la esencia de sus cortometrajes originales y llegando a aburrir en la mayor parte de su metraje.

Con Tadeo Jones 2 pasa algo similar, solo que al ver algo regular por segunda vez hace que el espectador tenga la sensación de que este producto es más malo que el anterior. Al igual que hizo en Atrapa la Bandera, Gato intenta compensar la poca fuerza de sus personajes protagonistas metiendo a un montón de secundarios que ejercen de roba planos a base de hacer bromas sobre todo lo que ocurre en escena. Mientras que en los otros dos filmes funcionaba y cumplía su propósito, en Tadeo Jones 2 cae por su propio peso.

Pese a que Tadeo Jones 2 divertirá a los más pequeños de la casa, no es un producto pensado para los mayores de 10 años. Carece de originalidad, y su argumento es mínimo. No aporta nada diferente y los personajes nuevos que aparecen no tienen carisma, mientras que los antiguos no avanzan en sus tramas.

Con Tadeo Jones 2 vuelve a quedar claro que la animación es la asignatura pendiente del cine español. Salvo algunas obras notables, el mundo animado debe mejorar en España, y con Tadeo Jones no lo ha conseguido.

Valoración: 2/5

Lo mejor: tiene momentos muy divertidos y con ritmo.

Lo peor: su desmesurado uso de clichés y que no aporta nada nuevo a la historia.